CAMBIO CLIMÁTICO
 
 
 
Durante los días 6 al 8 de febrero de 2008 se celebró en Albacete la primera Convención sobre Cambio Climático y Sostenibilidad en España que congregó a más de 600 participantes entorno a las seis mesas de trabajó en que se estructuró la reunión.

La Convención de Cambio Climático de Albacete, organizada por el Ministerio de Medio Ambiente, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, el Observatorio de la Sostenibilidad de España y la Asociación de Jóvenes Empresarios de Albacete, ha sido la referencia nacional y la continuación a las reuniones de Valencia (IPCC) y Bali (Conferencia de las Partes de la ONU) y se celebró de forma paralela a la convención de la India, en el hemisferio oriental.

Inaugurada por el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda Fontes, y el alcalde de Albacete, Manuel Pérez Castell, contó en su jornada inicial con la participación del Secretario General para la Prevención de la Contaminación y el Cambio Climático, Arturo Gonzalo Aizpiri, de Ministerio de Medio Ambiente y Jeremy Rifkin, asesor del exvicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, y Fundador y presidente de Foundation on Economic Trends (Fundación sobre Tendencias Económicas).

También impartieron conferencias José Luis Martínez Guijarro, consejero de Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, Teresa Ribera, directora general de la Oficina Española de Cambio Climático, Luis Jiménez, director del Observatorio de la Sostenibilidad de España, Matthew Desouter, agregado de medio ambiente y cambio climático de la Embajada del Reino Unido en España, Rutu Dave, científica del Grupo III del IPCC y José Manuel Moreno, catedrático de Ecología de la Universidad de Castilla-La Mancha y coordinador principal del Informe Área Mediterránea del IPCC.

 
Las seis mesas de trabajo contaron con la participación de más de treinta destacados especialistas provenientes del mundo de la administración, la empresa, los sindicatos, las universidades y las organizaciones ecologistas, conforman un amplio panel de amplia representación social.

Las conclusiones de cada mesa fueron recogidas por sus moderadores, entre los que destacaron los periodistas ambientales Joaquín Araujo, Luis Miguel Domínguez, Angel Muñoz y Luis Guijarro, para conformar las conclusiones finales y la “Declaración de Albacete”.
Declaración de Albacete en respuesta al cambio climático
 
Reunidos en Albacete ciudadanos de toda España, profesionales, empresarios, funcionarios, estudiantes, y, en general, personas de diversas procedencias e intereses, unidos por nuestra preocupación por el medio ambiente, en particular por la amenaza que supone el cambio climático, declaramos lo siguiente:

Tomamos nota de las conclusiones presentadas por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (el IPCC) y entendemos que tales conclusiones reflejan el mejor conocimiento de la ciencia sobre el cambio climático, sus consecuencias y opciones para mitigarlo, al tiempo que muestran el consenso de todos los países de la Tierra.

Por su importancia, destacamos entre éstas las siguientes:
  • El calentamiento del sistema climático es inequívoco, como es evidenciado por las observaciones de aumento de la temperatura media del aire y de los océanos, el derretimiento de las nieves y hielos y el ascenso mundial del nivel medio del mar.


  • Las evidencias basadas en observaciones en todos los continentes y en la mayoría de los océanos muestran que muchos sistemas naturales están ya siendo afectados por los cambios climáticos regionales, particularmente por el aumento de las temperaturas.


  • La mayor parte del aumento en la temperatura media global observado desde mediados del siglo XX es muy probable que sea debida al incremento observado en los gases de efecto invernadero de origen antropogénico.


  • De continuar las emisiones de gases de efecto invernadero con las tasas actuales o superiores, esto causará un calentamiento adicional y muchos otros cambios en el clima global durante el siglo XXI, cambios que muy probablemente serán mayores que los observados en el siglo XX.


  • El calentamiento antropogénico y el ascenso del nivel del mar continuará durante siglos debido a las escalas temporales asociadas a los procesos climáticos, incluso a pesar de que se lleguen a estabilizar las emisiones de gases de efecto invernadero. El calentamiento antropogénico puede causar impactos irreversibles o abruptos, dependiendo de la tasa y magnitud de cambio climático.


  • Existe un amplio espectro de opciones adaptativas, pero se precisan adaptaciones mucho más extensivas que las actuales para reducir las vulnerabilidades al cambio climático.


  • Hay un amplio consenso y mucha evidencia de que hay potencial económico para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero en las décadas venideras para frenar el ascenso de emisiones previsto y reducirlo a niveles inferiores a los actuales.
A la vista de tales conclusiones somos conscientes de que el tiempo del debate sobre la naturaleza del fenómeno del cambio climático y sus causas ha concluido: el cambio climático está aquí y va a durar, lo causamos nosotros y ya afecta a los sistemas naturales y al hombre. Por tanto es el momento de actuar decididamente para evitar que continúe, al tiempo que ponemos en marcha medidas para adaptarnos a los impactos que van a seguir ocurriendo.

Consecuentemente, saludamos con esperanza los acuerdos de la Cumbre de Bali de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Entendemos que son necesarios acuerdos mundiales que supongan reducciones significativas de los gases de efecto invernadero para evitar interferencias peligrosas sobre el clima. Entendemos también que la responsabilidad en causar el fenómeno ha sido mayor en aquellos países que más se han desarrollado, por lo que la responsabilidad de contribuir a la solución es también mayor de éstos, si bien, al final lo que cuenta es el total de gases que se añaden a la atmósfera, por lo que todos debe contribuir a su reducción de forma equitativa a su responsabilidad en incrementarlos.

De igual manera, recibimos con satisfacción los compromisos de la Unión Europea para que Europa lidere la lucha contra el cambio climático, e instamos a éste o cualquier otro gobierno de España a apoyar y promover estas políticas y, como país altamente amenazado, tanto más cuanto mayor sea el nivel de emisiones, a situarse en la vanguardia de estas iniciativas.

El cambio climático sin duda supone una amenaza para todos los habitantes del planeta, y para la vida en él. Sin embargo, existen evidencias de que actuar contra él supondrá más beneficio que coste, y que mejorará nuestro nivel de vida. Por tanto, adoptamos el reto de la lucha contra el cambio climático como una oportunidad de cambiar nuestra forma de relacionarnos con el planeta para que todos salgamos ganando.

El desarrollo sostenible puede aumentar las capacidades mitigadoras y adaptativas, reducir las emisiones y la vulnerabilidad. Por otro lado, es muy probable que el cambio climático pueda disminuir la senda de progreso hacia la sostenibilidad y, en el próximo medio siglo, podría impedir la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Para enfrentarse decididamente al cambio global hay que plantear importantes transformaciones estructurales de cara a una transición del sistema productivo y su motor energético hacia la economía sostenible del futuro. Una economía de baja intensidad en carbono, en materia y en energía, también ofrece, en el marco de la sostenibilidad, nuevas oportunidades no sólo ambientales, sino socioeconómicas y tecnológicas en términos de competitividad y estabilidad a largo plazo.

Para avanzar por esta senda es necesario reducir el consumo de energía, aumentar la cuota de las energías renovables y mejorar la eficiencia energética de la generación y del consumo y mejorar la autosuficiencia.

Son imprescindibles variadas medidas encaminadas a reducir las emisiones de forma directa en los procesos industriales, la generación de energía, la edificación, así como en los llamados sectores “difusos” (transporte, residencial y comercial). Un modelo de energía sostenible a base de renovables no sólo es imprescindible para atenuar el cambio climático, sino que simultáneamente permite mejorar la seguridad del abastecimiento energético, reducir la contaminación local del aire, favorecer el desarrollo rural y local, incentivar la innovación tecnológica, e incluso, contribuir a la cooperación mundial utilizando y transfiriendo tecnologías menos contaminantes a los países en desarrollo.

Habiendo constatado que, a pesar de que los científicos han estado durante años advirtiendo del problema, la sociedad ha tardado en reaccionar y, aún hoy, no son pocos los escépticos, bien que carecen de base científica alguna. Entendemos que el gobierno de asuntos de naturaleza tan compleja, con intereses contrapuestos y variados de diferentes grupos requiere disponer de estructuras que permitan facilitar el mejor conocimiento del momento a aquéllos que deben tomar decisiones y al público en general. En este sentido, el IPCC, por su rigor, transparencia y sometimiento a la crítica y consenso de todos los gobiernos es un ejemplo que debe ser imitado para poder avanzar con sólidos fundamentos científicos en la toma de decisión a los diferentes niveles dentro de España.

Finalmente, llamamos a los ciudadanos a sumarse a la lucha contra el cambio climático con la ilusión de que esto forma parte de nuestro empeño en conseguir una vida mejor para todos. La consecución de una mejor calidad de vida es incompatible con un planeta arruinado y lleno de sufrimiento. El foco ha cambiado, el objetivo sigue siendo el mismo. Consecuentes con lo anterior, y bajo el lema de “es el momento de actuar”, llamamos a:


  1. Que cada ciudadano, que cada comunidad, organización, municipio, etc., se sienta partícipe de este proceso, conozca sus consumos y emisiones y establezca metas en cuanto a sus pautas de consumo energético para reducirlo. Llamamos a los pueblos y ciudades donde vivimos a tomar la antorcha de la conciencia ciudadana y de la lucha contra el cambio climático y por unas mejores condiciones de vida.


  2. La Convención de Albacete ha supuesto una primera piedra en la expresión de la preocupación de un amplio grupo de ciudadanos por el cambio climático. Este hito debe tener continuidad por lo que pedimos a los organizadores y todos los participantes que se comprometan en mantener vivo este foro en años venideros, y seguir abriéndolo a todos los ciudadanos.


  3. Pedimos que los diferentes entes de la administración, al nivel que les corresponda, que pongan en marcha planes adaptativos, teniendo en cuenta tanto como sea posible el nuevo clima por el que nos estamos adentrando. Mirar al futuro ya no puede hacerse basándonos en el pasado, pues el clima que conocimos ya no será el de mañana.


  4. Instamos al Gobierno de España, a los Gobiernos de las Comunidades Autónomas y de las Administraciones Locales a que, en el marco de las estrategias de adaptación y lucha contra el cambio climático, se establezca una plataforma, auspiciada por el Gobierno de Castilla-La Mancha, en tanto que promotor de esta iniciativa, a crear una Plataforma de Cooperación Institucional y Social de lucha contra el cambio climático y otros cambios de naturaleza global. Esta iniciativa tendrá por finalidad servir como punto de encuentro para intercambiar experiencias, aunar esfuerzos, aprender conjuntamente y compartir metodologías, promoviendo encuentros periódicos que nos permitan abordar de la manera más eficiente la lucha contra este fenómeno.


  5. Hacemos una particular llamada a que en las escuelas se introduzcan iniciativas que aumenten la comprensión de nuestros niños del fenómeno del cambio climático, así como de las posibilidades de combatirlo. Llamamos a los entes locales a promover iniciativas concretas con el apoyo de todos los sectores implicados.
Albacete, 8 de Febrero de 2008
Alfonso Rodríguez Torres
Oficina de Cambio Climático
Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural
 
   
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